(ES) Diet

Toda la verdad sobre la vida después de padecer complicaciones podológicas a causa de la diabetes (Y cómo puedes prevenirlas)

“Estas son las opciones: tú o tu pie”.

Pude escuchar el eco de las palabras del médico en la habitación, pero en aquel momento no logré entenderlas del todo.

Sentada a mi lado en la habitación del hospital, mi madre dejó escapar un sollozo. Apretó mi mano y me dijo que todo saldría bien…

Me llamo Bernarda, y hace poco más de un año perdí el pie derecho por culpa de la diabetes. Y como mi madre dijo en ese entonces, ahora mismo estoy mil veces mejor (por increíble que parezca).

Mi diabetes tipo II está bajo control. Mi A1C ha bajado de 7,4 a 5,6. Peso 23 kg menos. Y estoy mucho más sana, feliz y fuerte de lo que estaba aquel día en el hospital.

Las complicaciones de la diabetes no son irremediables y se pueden prevenir. Como persona afectada por esas complicaciones, ahora lo comprendo aún mejor.

Pero no siempre fue así…

Brooke

Cuando me diagnosticaron diabetes tipo II, no me lo tomé demasiado en serio.

Traté de seguir una dieta más estricta, pero abandonaba rápidamente porque todas aquellas dietas eran imposibles de seguir a largo plazo. Una comida trampa se convertía en un día trampa, que a su vez se convertía en una semana trampa… hasta que dejaba de prestar demasiada atención a lo que comía o bebía.

No es que no me importara. Era sobre todo porque me costaba entender mis comidas y no sabía muy bien qué comer y qué no.

Escuchar constantemente que tenía que “comer sano” y “hacer ejercicio” no ayudaba demasiado. La mayoría de los médicos hablaban de un “estilo de vida equilibrado” como si fuese algo muy fácil de conseguir.

Reduce los carbohidratos. Elimina el azúcar. Come porciones más pequeñas a lo largo del día. Haz ejercicio durante 30 minutos 5 veces por semana. Conserva la motivación pase lo que pase…

Pero para la mayoría, la realidad es totalmente diferente.

¿Qué pasa si tiendo a comer más de la cuenta? ¿Si tengo ansias de azúcar y costumbre de picar algo a altas horas de la noche? ¿Y si no tengo tiempo para cocinar cada día?

Así que no logré cambiar mi estilo de vida como mi médico me aconsejaba. No vigilaba mis niveles de glucosa en sangre tan cuidadosamente como debía.

Aunque mi médico me había advertido de las complicaciones que puede ocasionar un alto nivel de azúcar en sangre, ignoré las señales a las que debía prestar atención, hasta que fue demasiado tarde.

Pensé que las complicaciones por causa de la diabetes eran algo que les ocurría a otras personas. Me convencí a mí misma (principalmente mediante la negación inducida por el miedo) de que nada de eso me podría pasar a mí, ni me pasaría.

Pero estaba equivocada.

Un día en el trabajo me golpeé un dedo del pie, pero no hice mucho caso. Me dije a mí misma que ya se curaría, como siempre.

Pero mi azúcar en sangre empezó a subir; era una señal de infección y escaso control.

Durante la semana siguiente todo fue a peor. Para cuando llegué a urgencias, tenía más de 40ª de fiebre, mi nivel de azúcar en sangre estaba por los cielos, y mis dedos de los pies parecían tener una tonalidad más oscura.

La enfermera me miró y me preguntó si tenía diabetes.

Cuando respondí que sí, lo que me dijo parecía tranquilizador en un primer momento:

He visto casos mucho peores. Te limpiaremos y te pondrás bien.

Aún así, un par de horas más tarde, entré en quirófano. Tras una operación de 4 horas, salí con un solo pie.

Tuve que quedarme en el hospital unas semanas después de aquello, curándome y aprendiendo a andar otra vez. Pasé mucho tiempo recalculando mi equilibrio. Parecía una metáfora icónica: cómo todo esto trataba sobre el “estilo de vida equilibrado” que me había parecido tan difícil de conseguir.

Solo que esto era cien veces más difícil.

No solo en lo físico. He tenido que acostumbrarme a que mis amigos y familiares me perciban como alguien frágil. Sentía vergüenza de mi cuerpo de un modo muy diferente a cuando mi único problema era tener algo de grasa en la barriga. La pérdida de independencia fue difícil de aceptar.

Imagina lo devastada que me sentía cuando veía a todo el mundo divertirse y deseaba participar en las actividades junto con mi familia. Sin embargo, me sentía obligada a quedarme sentada viendo como la vida me pasaba de largo.

No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes – Ahora lo entiendo.

Mi médico me dijo que había tenido suerte de que no hubiese evolucionado a algo más serio. Antes de todo aquello, no sabía que una diabetes mal controlada pudiese causar daño en los nervios y hacer más difícil sentir el dolor, el frío o el calor en los pies.

Y como yo misma he aprendido, incluso algo pequeño puede convertirse en un gran problema si no se le presta atención.

El médico me dijo que tenía que perder peso, controlar mi azúcar en sangre y comer mejor para evitar complicaciones futuras. E incluso entonces, no me parecía una tarea fácil.

Entre controlar mis niveles de glucosa, tomar la medicación correcta, vigilar lo que comía y bebía todo el tiempo y contar las calorías y los macros, me sentía abrumada. Y tampoco sabía si estaba haciendo todo correctamente.

Pero no quería quedarme aún más atrapada en mi cuerpo. No quería perder la oportunidad de explorar nuevos lugares y probar nuevas aventuras. Quería poder estar ahí para mi familia y disfrutar la vida. Quedar atada a una silla de ruedas para el resto de mi vida NO era una opción.

Antes de darme el alta del hospital, mi médico me recomendó esta nueva solución “todo en uno” para el control de la diabetes que ahora puedo decir sin duda que me salvó la vida, e hizo que controlar la diabetes fuese 10 veces más fácil y más efectivo.

Se llamaba Klinio. No tenía el típico enfoque del tipo “lo mismo sirve para todo el mundo”, como otras dietas y otros tratamientos para la diabetes. Para ayudarte a perder peso y mantener unos niveles de azúcar saludables, los nutricionistas profesionales y especialistas en diabetes crean un plan de alimentación completamente personalizado basado en tu tipo de diabetes, tu edad, peso, preferencias alimenticias, trastornos de salud, etc.

Lo único que tuve que hacer fue completar un sencillo cuestionario y responder a unas pocas preguntas rutinarias sobre mí.

Al principio tenía mis dudas… Pero tenía mucho más que perder que solo un pie. Así que me apunté al plan Klinio.

A los 3 meses de empezar, ya podía ver la diferencia: en mi peso, en mi azúcar en sangre y en mi salud.

A los 3 meses de empezar, ya podía ver la diferencia: en mi peso, en mi azúcar en sangre y en mi salud.

Perdí casi 14 kilos en los tres primeros meses, y ahora, más de un año después, apenas me reconozco al mirarme al espejo.

Mi A1C ha bajado a un nivel saludable. En lugar de tener picos extremos, ya no tengo problemas para controlar mis niveles de glucosa en sangre. Y he dejado atrás la amenaza de mayores complicaciones debidas a la diabetes.

Mi familia ya no me ve como alguien frágil e incapaz, y aunque está claro que no es como antes, incluso he conseguido participar en todas esas divertidas actividades familiares.

Al principio, cuando me apunté al plan Klinio, tenía miedo de no poder  evitar los antojos. Creía que no podría ceñirme a la dieta y ser consistente.

Pero los meses pasaron volando sin ningún contratiempo. No me sentí privada de nada ni restringida como con otras dietas. No sentí antojos, ni retortijones de hambre, ni esas horribles subidas y bajadas de azúcar.

El plan nutricional es increíblemente fácil de usar y de seguir, porque el trabajo duro ya está hecho.

Con más de 10.000 recetas personalizadas y menús diarios, sé exactamente qué comer para mantener la glucosa estable. Puedo reemplazar ingredientes de forma sencilla y generar nuevas variantes de las recetas de la app, y no hay nada que no me guste porque me permitieron incluir mis comidas favoritas. Incluso preparan la lista de la compra semanal para que no tenga que preocuparme en absoluto de la comida.

Esta es la forma de comer más fácil y más efectiva que he experimentado, y probablemente ha dado a mi vida una segunda oportunidad.

Estoy aprendiendo a controlar mi diabetes con una visión más amplia de todo lo que ocurre en mi cuerpo. Entiendo por qué me costaba tanto y ahora estoy segura de mis decisiones. He encontrado un modo de perder peso de forma considerable y de mantener mi cuerpo saludable. Ya no tengo miedo de las complicaciones derivadas de la diabetes.

Me siento libre.

Si hubiese sabido lo que sé ahora, me habría ahorrado años de descontrol, y probablemente seguiría teniendo mi pie derecho.

¿Qué hace que Klinio sea tan efectivo? Esta es mi sincera opinión.

Es un plan alimenticio práctico que hace todo el trabajo por ti

Ya no tienes que adivinar qué o cuánto comer. Recibes más de 10.000 recetas personalizadas y listas de la compra semanales para mantener estables tus niveles de azúcar en sangre y perder peso de forma sustancial. Puedes encontrar todos los ingredientes en tu tienda de alimentación habitual e intercambiarlos para cocinar la versión que más te guste de cada receta. ¡Preparar las comidas no te llevará más de 15 minutos! Además, el plan alimenticio se adapta al tiempo libre que tengas.

 ✅ Es una solución fácil para librarse de los antojos y controlar los hidratos de carbono

Siempre fui muy golosa y tenía problemas con los antojos. Pero con Klinio, ya no paso hambre. Tampoco tengo ansias por comer hidratos. Te proporcionan comidas rápidas y saludables que están realmente deliciosas y te mantienen llena durante todo el día, así que no tienes que morirte de hambre ni confiar en tu fuerza de voluntad. No se trata de seguir una dieta restrictiva, sino de ayudarte a encontrar un equilibrio saludable sin hacer que te sientas reprimida.

Es un plan que resulta sencillo seguir de forma consistente

Olvídate de las dietas impracticables. Siento que por fin puedo relajarme y respirar… Ya no tengo que contar calorías ni macros, ni adivinar qué alimentos son dañinos para mí y cuáles no. ¡Te lo dicen todo! Es como tener un asistente personal de diabetes en el bolsillo. Te ayuda a ser responsable, a controlar la diabetes, a prevenir complicaciones y a perder peso, sin necesidad de pensar demasiado en ello.

Monitoriza tus datos automáticamente y registra tu progreso

Recibes asistencia completa a la hora de calcular los carbohidratos, el azúcar, el colesterol y otras mediciones. También puedes registrar tu progreso de pérdida de peso para saber cuánto has avanzado. Además, es una herramienta muy útil cuando vas al médico: simplemente cargo la app y allí puede ver todas mis mediciones diarias (y mi media semanal y mensual). ¡Y también tienes apoyo de nutricionistas las 24 horas!

No dejes que las complicaciones de la diabetes te cojan por sorpresa – elige un futuro más saludable.

Si pudiese volver atrás en el tiempo y decirme a mí misma lo que me aguarda en el futuro, lo haría sin pestañear. Por desgracia, no puedo.

Pero tú sí puedes. Ya vas un paso por delante de mí.

Quiero seguir aquí durante mucho tiempo con el pie que aún me queda intacto. Tuve que hacerme responsable y tomar las riendas de mi salud. Y si Klinio ha ayudado como a mí al 90% de las personas, también puede ayudarte a ti.

Si llevas tiempo teniendo dificultades con la diabetes, la glucosa, las elecciones alimenticias, la pérdida de peso, las dietas inútiles y la medicación, tengo buenas noticias para ti:Puedes conseguir tu plan de control de la diabetes “todo en uno” hoy mismo y alejarte de las complicaciones de la diabetes. Lleva tus analíticas a niveles saludables. Te convertirás en la mejor versión de ti misma (y te sentirás como tal), sin importar si te acaban de diagnosticar diabetes o la padeces desde hace 30 años.

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