(ES) Diet

Cómo las madres pueden “arreglar” su metabolismo

“Te amo por cómo eres por dentro”

Eso me dolió, pero no fue su culpa…

Mi marido simplemente me estaba diciendo la verdad.

Hola, soy Carla y soy madre desde hace 2 años.

Matteo y yo esperamos bastante por nuestra hija Alice.

Especialmente en los primeros 10 meses de casados, intentamos concebir en cada oportunidad que teníamos.

Alice nos hizo esperar bastante.

Pero entre la ansiedad y la preocupación de que quizás hubiese un problema… ella llegó, así, de repente.

Esta maravillosa sorpresa llegó en un momento un poco inoportuno.

Matteo y yo finalmente habíamos tomado una hipoteca para comprar nuestra querida casa.

Por fortuna, él tiene un buen trabajo en una empresa de ingeniería.

Por otra parte, yo trabajo para una compañía de marketing bajo un contrato temporal, y debo admitir que esa incertidumbre siempre me estresa un poco.

Así que…

Durante mi embarazo, subí 21 kg.

Es mucho más de lo que esperaba, en especial porque solo mido 161 cm.

Definitivamente, mi cuerpo se dejó ir y perdí el control de mi peso.

Cuando di a luz perdí 8 kg, pero lamentablemente, y a causa de estar amamantando, volví a subir 5 kg en los 3 meses posteriores.

Comencé a evitar los espejos.

No quería enfrentarme a esos dobleces de carne extra colgando de mis brazos…

O esa papada, hinchada como una bufanda enroscada en mi cuello.

Siempre he sido una mujer insegura.

Incluso antes de tener a Alice, muy raramente usaba ropa ajustada. Incluso si estaba “en forma”.

Female clothes

Pero esta vez empecé a usar ropa suelta para ocultar mi cuerpo.

Por supuesto, sabía que podía ganar algo de peso con el embarazo.

Es duro mantenerse en forma con un bebé, un trabajo precario y una hipoteca por pagar.

Pero no esperaba que ese peso se quede ahí colgando como si fuese un bebé mono agarrado a su madre.

Quizás se deba a quedarme en casa durante la maternidad…

El hambre insaciable al estar amamantando…

Me sentí completamente sin esperanzas, como si llegar a los 34 significase que ya no había esperanza para mi.

Cuando empecé el destete, decidí que tenía que hacer algo.

Por fin tenía la libertad de cambiar mi dieta y probar algunas dietas que encontré en internet.

Probé la dieta localizada, la de ayuno… ¿cómo es que alguien puede hacerla?

Después de 2 o 3 días me moría de hambre…

¿Después de todas las tareas diarias, llegaba a casa y no tenía permitido comer? 

¿O solo podía comer una ensalada sin aderezos?

¡No! No podía vivir así…

También me anoté en el gimnasio.

Probé algunas clases populares: Pilates; Zumba; CrossFit…

En las primeras semanas, perdí algo de peso.

Female running

Pero después de un tiempo corto, la balanza se “congeló” y empecé a sentirme exhausta.

Me sentía mareada y débil todos los días.

Como resultado, cuando Matteo se iba al trabajo me escabullía a la cocina para robar un poco de la comida para bebés de Alice, o atragantarme con las sobras de tiramisú que dejó mi suegra.

Y no termina ahí…

Me da vergüenza decirlo, pero estaba más preocupada acerca de lo que otras personas pensasen, que de lo que pensase mi marido.

Él siempre me apoyó en todo y nunca me hizo sentir incómoda.

A decir verdad, yo estaba ciega, o quizás sea que… ¡No quería ver!

Una tarde, mientras volvía a casa desde el trabajo, me crucé con una vieja amiga de Matteo caminando cerca de casa.

La vi primero y rápidamente saqué mi teléfono móvil del bolsillo para evitar contacto visual esperando que ella no me reconociera.

Sin embargo,

“¡Hola Carla! Casi no te reconocí.” Me dijo.

Mierda…

“Hola Martina, ¿qué tal?”

Le pregunté por cortesía, en ese tono típico de “estoy apurada”.

Pero ni siquiera oí su respuesta…

Estaba petrificada por la vergüenza.

Aun recuerdo sus ojos escaneando mi cuerpo lentamente y con atención. Tenía esa mirada en su rostro, de vergüenza y desaprobación

Ella seguía siendo delgada y sexy como lo era hace 7 años, cuando solíamos salir juntas…

Sé lo que estaba pensando:

“Se dejó estar.”

Me despedí con una excusa y abrí rápidamente la puerta…

…Subí las escaleras, y las lágrimas ya caían por mi rostro.

Miré hacia abajo y vi mi estómago ocultando mis pies.

Ay, cuánto me hubiese gustado agarrar toda esa piel con mis manos y dejarla en la entrada junto con las llaves.

Apenas entré en casa caí en los brazos de mi marido, llorando…

Sad Female

Me temblaba la voz…

Y la manga de su camisa estaba empapada con las lágrimas que me secaba.

Le dije a Matteo lo que ocurrió, esperando que me dijese que aún me veía atractiva como cuando nos comprometimos y me dijo:

“Te amo muchísimo por cómo eres por dentro… no te preocupes.”

Yo no quería oír esas palabras…

Me dolió, pero era la verdad. Él se estaba conformando.

Yo había sido egoísta, pensando solo en mí, pero en ese momento me di cuenta de que él debía estar sufriendo también… ¡Él ya no podía ver a la persona con la que se había casado!

¡Basta! Necesitaba dejar de lado mi orgullo…

¿Cómo hizo Martina para tener un cuerpo tan atractivo?

Cuando éramos más jóvenes, ella estaba celosa de mi cuerpo.

Y Matteo me eligió a mí en vez de a ella cuando nos conocimos.

Me preguntó qué pasaría si la viese ahora… quizás se arrepintiese de su elección.

Después de pasar una noche sin dormir…

Lo creas o no, llamé a Martina.

Female on phone

Por suerte ella no había cambiado su número de teléfono…

Me sentía nerviosa y humillada.

“Hola, soy Carla, siento molestarte…”

Ella intentó responder pero yo hablé encima:

“Escucha, sé que me veo distinta… pero no es de eso de lo que quiero hablar.

Tienes dos hijos… y nunca te has visto tan bien, ni siquiera hace 7 años… ¿cómo lo hiciste?”

La línea permaneció en silencio por un momento.

Y entonces habló.

“Carla… yo también luché para mantenerme en forma después de mi primer embarazo, pero luego conocí la dieta cetogénica. ¿La conoces?”

“Sí, la conozco” le dije.

“Pero no es para mi, ¡no puedo dejar los carbohidratos!”

“Espera, ¿hasta ahora la has hecho por tu cuenta?

Yo uso una aplicación que me da un programa de alimentación personalizado.

Se llama Keto Cycle.

Me da recetas sabrosas, incluyendo postres. Te aseguro que es muy fácil de seguir.”

Al principio, fui escéptica, por supuesto…

Nunca me funcionó ninguna de esas dietas milagrosas.

Pero Martina me prometió que Keto Cycle no es como otras dietas.

Antes de darte el programa de alimentación, tienes que completar un cuestionario para que puedan ajustar el programa a tus necesidades, preferencias y hábitos.

El secreto para que una dieta funcione es que sea basada en tus preferencias.

Es como tener un nutricionista en tu bolsillo.

Así que lo hice…

Entré a este enlace y completé el cuestionario.

Enseguida recibí el plan de alimentación con un montón de recetas sabrosas para preparar. ¡Están buenísimas!

Fue una agradable sorpresa ver que la app también te prepara una lista de compras, así es súper fácil y rápido comprar los ingredientes que necesitas en el supermercado.

Te preguntarás cómo me fue.

Aunque no lo creas, luego de unos días cambié el combustible de mi cuerpo y los números en la balanza comenzaron a bajar.

Primero un kilo…

Después otro…

Y no paró.

  • No cambié mi rutina.
  • No me paso cada mañana en el gimnasio.

Por supuesto, como saludable, pero no tengo que privarme de las comidas que me gustan.

Matteo, mi marido, comenzó a mirarme con esa mirada intensa de deseo otra vez.

No recuerdo cuándo fue la última vez que había llamado tanto la atención, ¡incluso por la calle!

Soy una mujer completamente nueva… ¡y me encanta!

female sitting

Y no lo olvides…

Mi caso no es especial

Keto Cycle ya ha ayudado a 3.707 mujeres a:

1. Entrar en cetosis rápidamente

2. Mantenerse en cetosis a largo plazo y sin esfuerzo

3. Prosperar en cetosis por tanto tiempo como desees

Haz el cuestionario gratuito y responde preguntas sencillas como tu edad, hábitos, alergias, comidas favoritas, etc.

No te olvides: encontrarás recetas fáciles y sabrosas con ingredientes naturales y fáciles de encontrar.

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