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(ES) Diet

Cómo la dieto keto ayudó a Claire (51) a controlar su diabetes tipo 2 y a bajar de peso

Durante toda mi vida adulta he luchado contra la diabetes tipo 2. De tanto en tanto, me ponía a dieta para intentar estar más sana y saludable.

Las dietas me ofrecían un panorama de cómo podría ser mi vida. Pero nunca me importó lo suficiente como para seguirlas.

Regresaba a mis hábitos de picoteo una y otra vez.

Me costó mucho dolor, pérdida y curación entender mi enfermedad y aprender a controlarla correctamente.

Y hoy quiero compartir contigo lo que he aprendido.

Me llamo Claire, tengo 51 años y esta es la historia de cómo pude controlar mi diabetes

Supongamos que no estás del todo familiarizado/a con la diabetes tipo 2. Esto sucede cuando el cuerpo no puede producir suficiente insulina o la insulina no funciona correctamente.

Aunque ya sabía que tenía este problema, siempre fui una persona a la que le gustaban los picoteos. Era mi forma de sentirme mejor después de un día duro. Y funcionaba, pues comer golosinas y aperitivos salados me hacía sentir mejor.

Al menos durante ese rato.

A mi marido le pasaba lo mismo, ¡pero él tenía mucho más espacio que yo para acomodarlo todo!

Su trabajo implicaba mucho trabajo manual, así que las comidas abundantes eran una necesidad para él. Yo disfrutaba en la cocina preparando estas comidas, puesto que únicamente trabajaba a tiempo parcial.

Muchas veces cenábamos y después seguíamos picando hasta altas horas de la noche.

No lo pensaba demasiado. Nos divertíamos con nuestros helados, riéndonos con nuestros programas de televisión favoritos. Era nuestra forma de pasar tiempo juntos.

Sabía que toda esta comida no sería buena para mi diabetes, pero nunca había tenido efectos secundarios destacados que me preocuparan.

Woman in brown jacket

Estaba bastante contenta con mi vida. No sentía la necesidad de bajar de peso

Sabía que mi marido me quería, y la diabetes no me había causado muchas molestias. Al menos no en ese momento…

El año pasado, mi marido empezó a debilitarse de forma notable. Al principio, lo atribuyó a la edad. Sin embargo, su salud y su fuerza seguían deteriorándose.

No estaba en su naturaleza admitir que algo iba mal, así que siguió trabajando. Un día, sin embargo, recibí una llamada de un compañero de trabajo preocupado, diciéndome que lo mejor sería que fuera a recogerlo.

Fui al coche corriendo y me dirigí hacia allí, con la mente acelerada. Encontré a mi marido encogido contra la pared, temblando, completamente pálido.

Este incidente me sirvió para convencerle de que viera a un médico, pero ya era demasiado tarde.

No quiero entrar en detalles, pero mi marido falleció en la cama del hospital solo tres semanas después de nuestra primera cita médica.

Esto me supuso un golpe muy duro, mucho más fuerte que cualquier cosa que pudiera haber imaginado.

Un día, estábamos descansando en el sofá, y al día siguiente… se había ido. Así de simple.

Sentí que había perdido a mi mejor amigo


He perdido a mi marido, la persona que siempre supo darme consuelo. Era mi bromista particular y la única persona a la que quería ver después de un largo día.

Me tumbaba en el sofá, casi sintiendo su calor.

Veía la televisión, esperando que me distrajera de la pérdida.

Y seguía aferrándome a lo que habíamos hecho juntos durante tantos años: el picoteo.

La comida que me reconfortaba era lo único que ayudaba a mi dolor.

Sin embargo, esto me hizo más daño que otra cosa…

Empecé a levantarme por la noche para ir al baño…

Me costaba salir de la cama por las mañanas. Se me nublaba el cerebro.

Sabía que estos signos eran una advertencia que provenía de mi diabetes, pero era difícil parar.

Hasta que un día me pesé.

86 kilos.

Mis síntomas fueron empeorando poco a poco y empecé a tener miedo. La pérdida de mi marido me recordó que todo es temporal.

No quería que mi enfermedad me controlara, así que tenía que hacer algo al respecto.

El médico me dijo que mi peso me estaba poniendo en peligro. No tuvo que darme más detalles: sabía lo que quería decir.

Y aunque cada día echo de menos a mi marido, la verdad es que no estaba preparada para reunirme con él.

Se lo debía a él. Diablos, no: mejorar era algo que me debía a mí misma.

El punto de inflexión para mi salud…

Una noche, empecé a buscar dietas que pudieran ayudarme a combatir mi enfermedad y, para mi incredulidad, me topé con algunos artículos que mostraban la reversión de la diabetes tipo 2.

Entonces, leí estudios e historias personales sobre cómo la gente estaba controlando su enfermedad sin medicación ni dietas convencionales.

Y descubrí que, en lo que respecta al control de la diabetes, cuánto se come es importante, pero lo que se come es quizá aún más importante.

Mi investigación me llevó a la dieta cetogénica.

La verdad es que la dieta keto suena a algo aterrador.

Se trata de una dieta rica en grasas y muy baja en carbohidratos. Se ha demostrado científicamente que ayuda a aumentar la sensibilidad a la insulina, que es contra lo que luchamos las personas diabéticas. Y no solo eso, sino que ayuda a bajar de peso rápidamente.

Según mi médico, ambas cosas están relacionadas con un control más efectivo de la diabetes tipo 2.

Lo siguiente que se me ocurrió fue:

Bien, estoy decidida: voy a hacer la dieta keto. ¿Cómo hago para que sea de la manera más fácil y agradable posible?

Ahora quiero ser completamente sincera contigo. La dieta keto puede ser muy confusa al principio.

Hay tanta información, muy científica, y es súper difícil saber qué comer para entrar en cetosis y bajar de peso rápidamente.

Además, descubrí que la mayoría de la gente sigue la información general sobre cetosis que se encuentra en Internet.

El problema es que este enfoque de “talla única” puede crear desequilibrios nutricionales, que causan antojos e irritabilidad. Y eso es lo último que necesitaba cuando mis emociones aún estaban a flor de piel.

Lo único que quería era bajar de peso, estar más sana y controlar mi enfermedad para que mi marido se sintiera orgulloso.

Y encontré la manera. Fue a través de… la personalización.

Esto significa una dieta keto con comidas que han sido diseñadas solo para mí por una persona experta en nutrición.

Se suponía que el proceso equilibraría mis niveles de azúcar en sangre y me ayudaría a bajar de peso sin pasar hambre y sin confusiones, sin vigilar la ingesta de carbohidratos y sin contar las calorías.

Por supuesto, me sentí escéptica inmediatamente. Un plan de comidas keto personalizado debe costar mucho dinero, ¿verdad?

Pues no. Me equivoqué.

Llámalo suerte, pero me topé con un programa llamado Keto Cycle que ofrece todo eso por solo unos euros al día.

Francamente, ha sido un cambio revolucionario para mí. Y atribuyo casi toda mi transformación a seguir el plan de Keto Cycle.

Middle aged woman in jeans jacket

Ahora, mi salud y mi peso bajo están bajo control

Después de un tiempo siguiendo la dieta, mis niveles de azúcar en sangre se normalizaron.

También tengo más energía, así que paso menos tiempo en el sofá y más tiempo hablando con mis vecinos y amistades, lo que también me ayudó a sobrepasar el duelo.

En realidad, el plan vino acompañado de una comunidad de personas con ideas afines, que también me apoyaron en mis altibajos.

Y me he dado cuenta de que, bueno, pues que ya no necesito la comida para ayudarme con mis emociones, aunque todavía puedo picar cosas que sé que son buenas para mí.

Por no hablar de que he bajado más peso del que nunca podría haber bajado por mi cuenta: ¡casi 20 kilos!

No me malinterpreten, no soy una modelo delgada ni nada parecido, pero me veo y me siento muy diferente. Valoro cada momento de mi vida en mi nuevo cuerpo.

Todo es gracias a Keto Cycle. Lo mejor de todo es que empezar es muy sencillo. Solo tienes que compartir alguna información sobre ti en su cuestionario gratuito.

Middle aged woman in white dress

Lo que te gusta, tu edad, tu estado de salud, y lo más importante, tu peso objetivo.

Todo está pensado para ti. No más confusiones. Se acabó el pensar demasiado y la rigidez en torno a los alimentos que te gustan.

Completa el siguiente cuestionario gratuito para obtener el mismo plan de comidas keto que yo usé, solo que adaptado a tus necesidades.

Conseguí que mi diabetes se quedara atrás. Mi salud está mejor de lo que había estado durante años.

Me siento bien.

Y aunque mi marido no está aquí para celebrarlo conmigo, siento que me mira desde arriba, radiante de orgullo.

El cuestionario es gratuito, y después no hay ningún compromiso. Depende de ti.

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Consulta siempre a un profesional para obtener asesoramiento médico.

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3 Comments

  1. Vaya, esto es muy interesante. No sabía que se podía revertir esta enfermedad. He estado luchando contra ella durante 20 años

  2. No sé si me funcionará, pero estoy dispuesto a intentarlo.

  3. Hola, ¿dónde me inscribo? Saludos.

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